|
Móviles japoneses con competencia |
|
|
|
escrito por Redacción
|
|
No sólo las ambiciones globales de los fabricantes japoneses de telefonía
móvil se han apagado, sino que también pronto harán frente a la competencia de las empresas
extranjeras en el mercado de los teléfonos con cámara, el acceso a Internet a través de los móviles y
la tercera generación (3G). Toshiba, por ejemplo, abandonó China y Mitsubishi Electric lideró la retirada desde Europa
después de no poder competir con Nokia y otros gigantes globales.
"Quizá creían que mientras tuviesen el mercado nacional todo iba bien. Pero compañías como
Nokia y Motorola llegaron pronto", dijo el analista de IDC Michito Kimura.
"Si pierden el mercado nacional, sería la caída de su último refugio".
Hasta ahora, los fabricantes de teléfonos móviles en Japón han sido capaces de mantener el
mercado nacional, que registra un 7 por ciento de la demanda global. Esto principalmente se debe a
que la segunda generación japonesa de redes de telefonía móvil estaba basado en una tecnología
única desarrollada en el país. Pero los usuarios se están trasladando gradualmente al standard global W-CDMA para los
servicios de la tercera generación (3G), ayudando a abrir el mercado a los fabricantes mundiales.
NTT DoCoMo, principal proveedor japonés de comunicaciones inalámbricas, dijo la semana
pasada que tenía el objetivo de lanzar un teléfono de 3G fabricado por Nokia en la segunda mitad
del año fiscal que comienza en octubre.
DoCoMo también planea introducir un teléfono Motorola para los usuarios corporativos este
verano, ejerciendo presión sobre los precios de los fabricantes japoneses de teléfonos móviles y
potenciando la inestabilidad de los beneficios.
La producción total de teléfonos móviles de una docena de fabricantes japoneses - entre los que
se incluye NEC, Matsushita Electric Industrial, Kyocera y Sharp - equivale únicamente a un tercio
de la producción de Nokia
|