El nuevo operador contará con una infraestructura de unos 35.000
kilómetros que le servirá para prestar servicios de telefonía fija,
televisión e internet en la mayor parte del territorio español.
La empresa adquiriente contaba al cierre del pasado año con más de
9.100 kilómetros de red troncal de fibra óptica y casi otros 10.000 de
red local de acceso, mientras que Auna Telecomunicaciones dispone de
más de 9.500 kilómetros de red troncal y otros 6.200 kilómetros de red
regional y metropolitana.
Ono está implantada en la Comunidad Valenciana, Castilla-La Mancha,
Castilla y León, Murcia y Cantabria, así como en la isla de Mallorca y
en las ciudades andaluzas de Huelva y Cádiz, mientras que Auna presta
sus servicios en las comunidades autónomas de Madrid, Cataluña,
Andalucía, Aragón y Canarias.
Así, la empresa resultante de la integración de Ono y Auna controlará
el mercado español del cable, a excepción del País Vasco, Asturias y
Galicia, donde están presentes los operadores Euskaltel, Telecable y R,
respectivamente, además de Extremadura, que carece de este tipo de
servicios de telecomunicaciones.
Ono-Auna partirá con algo más de 1,6 millones de clientes residenciales, aportados por las dos empresas casi a partes iguales.
La empresa adquiriente contaba al cierre del primer semestre del año
con 862.561 usuarios, de los que 838.347 clientes correspondían al
mercado residencial y los 24.214 restantes, al segmento empresarial.
La filial de cable de Auna aportará al nuevo grupo de
telecomunicaciones casi 792.164 clientes residenciales, además de unos
211.500 usuarios empresariales.
Desde el punto de vista financiero, la unión de ambos operadores dará
lugar a una empresa con unos ingresos anuales de casi 1.800 millones de
euros, puesto que en el primer semestre del ejercicio alcanzaron un
total de 888 millones de euros, 291 millones correspondientes a Ono, y
597 millones, a Auna Telecomunicaciones.
El resultado bruto de explotación o EBITDA (antes de impuestos,
amortizaciones y gastos financiero) semestral conjunto alcanzó 209,4
millones de euros.
El EBITDA de Ono ascendió en ese periodo a 115,8 millones, con un
margen sobre ingresos del 39,8 por ciento, mientras que el de Auna
Telecomunicaciones fue de 93,6 millones, con un margen del 15,7 por
ciento.
El margen EBITDA sobre ingresos -ratio que sirve para medir la
rentabilidad del negocio- de la nueva empresa se situará en torno al 24
por ciento.
Con estas cifras, la nueva Ono-Auna competirá en los negocios de
internet, telefonía fija y televisión con el Grupo Telefónica, que
cuenta con unos dos millones de clientes en ADSL, y con un nuevo
servicio de televisión por internet, Imagenio, que ya llega a 140
ciudades de todas las provincias españolas, que representan el 30 por
ciento de la población.
El siguiente competidor de Ono-Auna será France Télécom, que
precisamente acaba de adquirir Amena, la otra rama del Grupo Auna, para
fusionarla con Wanadoo, su filial de Internet.
Wanadoo, que presta servicios de telefonía fija e Internet, cuenta con
526.000 líneas ADSL, equivalentes a una cuota de mercado del 16 por
ciento.
El pasado 23 de julio, Ono anunció la compra de Auna Telecomunicaciones
por un total de 2.251 millones de euros, incluida una deuda de 237
millones.
Ono formuló está oferta en colaboración con las firmas estadounidenses
Providence, JP Morgan, Thomas Lee y Quadrangle, que podrían tomar el
control de la sociedad resultante tras suscribir una ampliación de
capital de unos 1.000 millones para financiar parte de la operación.v
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