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La fiebre por comprar ha vuelto a
las empresas operadoras de telecomunicaciones en Europa que, tras
varios años de relativa calma, multiplican en los últimos meses
fusiones y adquisiciones.
Siguiendo la línea trazada en Estados Unidos, donde el movimiento de
consolidación tuvo lugar en el 2004, los operadores históricos europeos
han vuelto a encontrar el apetito perdido tras el estallido de la
burbuja de internet y la acumulación de deudas.
Así, a finales de julio France Telecom compraba el operador de telefonía móvil español Amena por 6.400 millones de euros.
Dos semanas después, el alemán Deutsche
Telekom, número uno europeo, anunciaba que iba a adquirir el operador
austríaco Telering por 1.300 millones de euros, lo que supone la mayor
operación estratégica del grupo desde la compra de VoiceStream en
Estados Unidos en el año 2000.
El holandés KPN, por su parte, compró a finales de junio a su compatriota Telfort por cerca de 1.200 millones de euros.
En cuanto al español Telefónica, adquirió la empresa checa Cesky Telekom.
Siempre al Este del continente, donde las primeras operaciones tuvieron
lugar, el británico Vodafone compraba a los minoritarios de sus
filiales en Rumanía y República Checa. Deutsche Telekom tenía, por su
parte, la intención de aumentar su participación en el operador polaco
PTC, operación que fue objeto de un litigio con el francés Vivendi
Universal.
El grupo alemán mira de reojo también, junto a KPN, una presa mayor: el
operador de telefonía móvil británico O2, pero hace poco anunció que
prefería renunciar por el momento a esta compra tan costosa, ya que O2
está evaluado en 14.000 millones de libras esterlinas (20.600 millones
de euros), según la prensa británica.
No obstante, estos operadores, enfrentados a la ralentización de su
cifra de negocios sobre todo en la pérdida de velocidad de la telefonía
fija y de la competencia de la telefonía en IP, no tienen otra elección
que aumentar para asegurar su crecimiento, asegura Julien Salanave,
investigador del Instituto Audiovisual y de Telecomunicaciones de
Europa (Idate).
"No es un efecto puntal. Otras grandes operaciones se preparan", afirmó
Salanave, citando el interés persistente de Vodafone por el 56% de SFR
que aún no tiene.
Esta carrera por el crecimiento se observa también en operadores alternativos.
En Francia, Neuf Telecom y Cegetel finalizaron el lunes su fusión, con
la ambición de convertirse el "competidor número uno" de France
Telecom. En Gran Bretaña, Cable and Wireless compró en agosto el tercer
operador de telefonía fija Energis, para instalarse en la posición del
delfín respecto al gigante BT.
Por el momento, las operaciones de estos alternativos se enmarcaban en
el mercado nacional, lo que no debería seguir sucediendo a largo plazo,
estimó Salanave.
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