Los desfavorecidos son los principales beneficiados de la telefonía por internet
"Qué barato me cuesta llamar a Guayaquil". Wilson García, un
inmigrante ecuatoriano que ha aprendido a utilizar un ordenador y a
navegar por Internet en una de las más de 600 aulas que Fundación Bip
Bip tiene instaladas a lo largo del territorio nacional.
Esta iniciativa se enmarca dentro del amplio proyecto de apoyo
tecnológico que la Fundación lleva a cabo con distintos colectivos en
riesgo de exclusión (inmigrantes, enfermos crónicos, población reclusa,
personas con discapacidad física o psíquica, mayores, toxicómanos,
mujeres víctimas de violencia de género....), y que incluye la cesión
de equipamiento informático, el desarrollo de contenidos útiles para
estas personas y otros proyectos como la Voz sobre IP.
Este sistema de voz
sobre Protocolo de Internet permite hablar de ordenador a ordenador de
forma gratuita, como si de una línea telefónica se tratara y sin costes
adicionales sobre la tarifa de Internet. Las ventajas que ofrece son
muy variadas. A los centros que cuentan con distintas sedes repartidas
por la geografía nacional, les brinda la posibilidad de comunicarse
entre ellos sin coste alguno. La gratuidad del sistema lo convierte en
una herramienta al alcance de todos los colectivos, siendo
especialmente ventajosa para aquellos que disponen de menos recursos.
Para May Escobar,
directora general de la Fundación "la telefonía por Internet acelera el
aprendizaje y la integración de las personas que acuden a las aulas
porque proporciona una motivación añadida para el uso del ordenador".
Además afirma que "las limitaciones para el usuario son menores:
elimina la barrera del teclado, es gratis y por lo tanto no existe
límite de tiempo para comunicarse"
No es necesario que
los dos interlocutores dispongan de un ordenador cada uno, puesto que
con la VoIP se puede llamar a un teléfono pagando aproximadamente la
mitad de lo que cuesta la tarifa más barata de telefonía fija.
Por otro lado, al no
ser necesario el uso del teclado, es un instrumento de mucha ayuda para
personas con algún tipo de discapacidad. Además es también una
herramienta que favorece la alfabetización digital en la que se inician
las personas que acuden a las aulas Bip Bip, resultando fundamental
para reducir la brecha digital. Por último, y pensando en la
integración laboral, supone un enorme estímulo para el teletrabajo.
Ante esta nueva perspectiva, la Fundación
está promoviendo su uso entre las más de 300 ONG con las que trabaja
porque la considera una herramienta imprescindible dentro de su labor
de integración social.
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