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escrito por http://www.astroseti.org/
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Nuevos datos alientan la idea de encontrar vida en las regiones gélidas del
sistema solar.
Hasta el presente, no conocemos ningún mundo más allá de la Tierra donde exista
la vida. Sin embargo, algunos organismos primitivos han evolucionado y se han
adaptado a lo largo de miles de millones de años en nuestro planeta, colonizando
los lugares más inhóspitos.
Como la vida parece ganar su cabeza de playa
aún en los ambientes más hostiles, resulta claramente posible que pudiesen
existir organismos vivos en mundos muy lejanos al Sol, de acuerdo a lo expresado
por el Dr. David Rothery (Universidad Open), quien habló el miércoles pasado en
el Encuentro Nacional de Astronomía de la Real Sociedad Astronómica en Milton
Keynes.
Europa es el más interior de los grandes satélites helados de
Júpiter. Es ligeramente más pequeño que nuestra propia Luna, pero su rocoso
interior está escondido bajo una manta de hielo de 100 km de espesor. Ha habido
mucha especulación acerca de si ese hielo permanece sólido en todo el trayecto
hasta la roca subyacente, o si consiste en una capa más delgada de hielo que
flota sobre un océano de agua.
Los datos de la nave Galileo de la NASA,
que orbitó Júpiter desde 1995 hasta 2003, proporcionaron informaciones
detalladas sobre la estructura de Europa que no serán superados hasta el arribo
del Orbitador de las Lunas Heladas de Júpiter (JIMO = Jupiter Icy Moons
Orbiter) de la NASA, lo que recién sucederá en el año 2023.
Las
imágenes de alta resolución de Galileo y otros datos revolucionaron nuestro
conocimiento de la estructura superficial e interior de Europa, haciendo que
pareciera más probable que el hielo (al menos en algunos lugares y en algunos
momentos) fuera relativamente delgado (mucho menos de 10 km) y que flotara sobre
un océano de agua líquida. Las imágenes mostraron áreas localizadas de
“filtración de derretimiento” indicadas por regiones “caóticas”, donde pueden
verse balsas de hielo separadas de la capa helada y que se muestran dispersas en
una matriz ahora re-congelada.
La causa de esa filtración de
derretimiento sea probablemente el calentamiento producido por las mareas, que
son especialmente poderosas en Europa en razón de que ésta orbita dentro de la
inmensa gravedad de Júpiter y experimenta opuestos tirones de marea producidos
por sus grandes lunas vecinas, Io y Ganímedes. Este proceso energiza también la
extensa eruptiva volcánica de Io.
Podrían haber también ocasionales
erupciones volcánicas en el lecho oceánico de Europa, algo así como una versión
menos activa y cubierta de hielo de Io, o, más probablemente, manantiales
calientes donde el agua químicamente enriquecida y calentada por el pasaje a
través de la roca re-emerge en el suelo marino.
Este tipo de ambiente es
considerado actualmente como el lugar más probable para el comienzo de la vida
en la Tierra, y en Europa la vida podría haber surgido de la misma forma. Si así
fuera, la vida podría sobrevivir allí aún hoy, mantenida por la energía química
de la misma forma en que los “respiraderos hidrotermales” de los océanos
terrestres mantienen ecosistemas que no dependen de la luz solar.
“Los
episodios de calentamiento por marea en algunos otros cuerpos helados del
sistema solar podrían igualmente haber dado lugar a la aparición de vida, aún en
mundos tan remotos como el recientemente descubierto planetoide Sedna si, como
ha sido sugerido, tiene un satélite con el cual interactúa en la generación de
mareas”, dijo el Dr. Rothery.”Sin embargo, solamente en el caso de Europa, y
quizás en algunos otros satélites de los planetas gigantes, parecería plausible
que la vida pudiera florecer a largo plazo". |