Algún día, los nietos de la Tierra serán marcianos... y jugarán en los verdes
prados del cuarto planeta.
¿Podrá la gente algún día vivir al aire libre
en Marte?. Hoy, el planeta rojo es un desierto helado con una atmósfera de
dióxido de carbono que es demasiado delgada como para que exista en ella agua
líquida. Sin embargo, puede existir agua en los acuíferos sub-superficiales. Las
imágenes tomadas por astronaves muestran lo que podrían ser canales de
inundación y redes de valles que podría tener miles de millones de años de edad,
originados en un tiempo en que el agua líquida fluía por la superficie de Marte.
En esa época, Marte habría tenido una atmósfera más espesa y su clima y
medioambiente habrían sido más similares a los de la Tierra. Así que, ¿dónde
fueron a parar esa atmósfera y esa agua?. ¿Qué causó el cambio ambiental?.
¿Podría cambiar nuevamente?. ¿Podríamos hacer que Marte fuera nuevamente un
planeta habitable, tibio y húmedo como la Tierra?. Este proceso se llama
“terraformación” (terra = Tierra).
La primera tarea sería espesar la
atmósfera marciana. Mucha de esa atmósfera (y del agua) se cree que se fueron
congelando en las capas polares a medida que el planeta se enfriaba. Estas capas
están compuestas por hielo seco (bióxido de carbono congelado) y por hielo de
agua. Algo de aquella atmósfera puede estar en el permafrost debajo de la
superficie. ¿Cómo podríamos hacer para evaporar las capas de hielo y comenzar a
elevar la temperatura de la atmósfera?. Tanto el agua como el bióxido de carbono
son gases de invernadero. Esto es, atrapan el calor de la luz solar, lo que
aumentaría la temperatura superficial. Así se comenzaría un ciclo que fundiría
más hielo, calentaría el planeta, e incrementaría tanto la presión del aire como
la temperatura. Este proceso se volvería auto-sostenible y podría llevar a un
efecto invernadero desbocado. Aún cuando aumentaría la cantidad de bióxido de
carbono en la atmósfera, es un paso necesario para el incremento de la presión y
de la densidad de la atmósfera.
La luz solar que cae sobre la superficie
de un planeta, llega primordialmente como luz visible y ultravioleta. El planeta
absorbe esta energía solar, y luego la irradia en forma de energía infrarroja
hacia la atmósfera. Los gases de invernadero de la atmósfera funcionan como una
capa aislante global, atrapando la radiación infrarroja e impidiendo que escape
hacia el espacio.
¿Pero cómo lograríamos ésto?.
En los
años ‘70, el astrónomo Carl Sagan propuso cubrir las capas polares con un
material oscuro, como el que produciría un cometa pulverizado, y con un espesor
de un milímetro. Sagan estimó que se necesitarían más de 100 millones de
toneladas (o un asteroide de 600 metros de diámetro) para cubrir las capas de
hielo. Esta cubierta debería ser renovada cada año, a causa de las frecuentes
tormentas de polvo. Como sería una tarea muy ardua, Sagan también propuso
utilizar plantas que fueran capaces de crecer en el hielo.
En los ‘80,
el científico planetario Chris McKay sugirió que podríamos sembrar las capas
polares marcianas con plantas verdes o con microbios genéticamente alterados,
que extraerían el agua líquida que necesitaran del hielo. Estos organismos
serían oscuros, y así absorberían más luz solar, la que calentaría el hielo e
incrementaría el ritmo de evaporación. Si la temperatura superficial fuera lo
suficientemente alta, se liberaría más bióxido de carbono del suelo marciano,
del permafrost y del hielo polar, y podría inundar las tierras bajas. Este
proceso podría necesitar de 100 a 10.000 años.
Lo bueno de las plantas y
de los microbios es que son auto-reproductivos. La investigación ha demostrado
que algunos microbios pueden sobrevivir en un ambiente marciano simulado,
similar a las regiones polares de la Tierra. Tales organismos se podrían
extender por las capas polares en un tiempo relativamente corto. Este proceso
necesitaría algunos cientos de años para liberar la antigua atmósfera marciana.
El aumento de la presión y de la temperatura en la superficie permitiría
entonces que el agua líquida se condensara. Habría lluvia, ríos, e incluso, tal
vez, océanos. Otras planas verdes crecerían en Marte, tomando sus nutrientes del
suelo y del bióxido de carbono del aire, exactamente igual a como lo hacen aquí
en la Tierra.
En 1989, el científico Martyn Fogg sugirió que el bióxido
de carbono podría estar localizado en las rocas carbonatadas. Propuso utilizar
10 millones de bombas de fusión para vaporizar las rocas y liberar el bióxido de
carbono. En 1992, el científico Paul Birch sugirió la construcción de enormes
espejos y lentes en el espacio, para que reflejaran la luz solar sobre las capas
polares marcianas, y así fundirlas.
Otra posibilidad sería liberar
grandes cantidades de clorofluorocarbonos (gases de invernadero) por medio de
grandes fábricas en la superficie marciana. Algunos científicos creen que este
proceso tomaría unos 100.000 años.
La introducción de plantas verdes
tomaría algo del dióxido de carbono y produciría oxígeno, pero se necesitarían
varios miles de años para hacer que la atmósfera de Marte fuera respirable tanto
para los animales como para los humanos. El oxígeno produciría una capa
protectora de ozono, que defendería a la superficie de los rayos ultravioleta
del sol. Entonces, los animales y los insectos podrían ser introducidos en el
medioambiente.
Una vez que se hubiera restaurado la mayor parte de la
atmósfera marciana, la presión del aire sería lo suficientemente alta como para
permitir que la gente paseara por la superficie sin necesidad de trajes
espaciales. Todavía se necesitarían tanques de oxígeno y respiradores, ya que no
podemos respirar bióxido de carbono. La espesa atmósfera serviría de escudo
contra la radiación cósmica. Aún así necesitaríamos todavía proteger nuestra
piel y nuestros ojos de los rayos ultravioleta provenientes del Sol, ya que la
atmósfera carecería de una capa de ozono que nos defendiera como hace la que
tenemos en la Tierra.
Para saber si la terraformación es posible,
debemos aprender mucho más sobre Marte. ¿Hay suficiente atmósfera congelada? Si
es así, ¿puede ser liberada?. Si encontramos que Marte tiene vida, ¿desearíamos
dejar el planeta tal como está y no interferir en nada?. Si resulta que Marte
carece de vida, podríamos terraformarlo y convertirnos no solo en terrestres,
sino también en marcianos.
¿Y qué hay de la vida en Marte?
El 7 de agosto de 1996, un equipo de científicos liderados por David
McKay del Centro Espacial Johnson de la NASA en Houston, Texas, anunció el
descubrimiento de evidencia microscópica de un posible fósil marciano en un
meteorito recuperado en la Antártida. ¿Cómo afectaría ésto la futura exploración
y colonización de Marte?. ¿Cuáles son los resultados prácticos y éticos del
descubrimiento de vida marciana?. ¿Cuál debería ser nuestro curso de acción con
respecto a la posible vida en Marte?. ¿Cuánto tiempo y esfuerzo deberíamos
gastar en busca de vida, antes de declarar que Marte carece de ella?. Al fin y
al cabo, la vida marciana podría estar en cualquier parte.
Deberemos
decidir, como planeta, cuánto tiempo gastaremos en la búsqueda de vida marciana.
¿Y qué habrá sobre la contaminación, si existe la vida allí?. Eventualmente, los
humanos en Marte estarán expuestos a cualquier forma de vida que haya. El
regreso de las naves y de los astronautas podría introducir organismos
extraterrestres en la Tierra. Muchos científicos piensan que es muy improbable
que una vida que haya evolucionado en Marte en forma independiente, tuviera
tanto en común con la vida en la Tierra como para causar daño; pero es imposible
estar seguros.
¿Y qué haremos con la contaminación de Marte?.
La gente y los robots no esterilizados contaminarán al planeta con
organismos terrestres. Aún si estuviéramos dispuestos a arriesgar nuestras
propias vidas, ¿qué pasará con los derechos de los marcianos?. Si contaminamos
Marte con microbios terrestres, éso complicaría además los estudios sobre
cualquier forma de vida que se encontrara más tarde en Marte.
El autor
Mark Lupisella, escribió en 1997 en un artículo sobre la Política Espacial:
¿Podríamos perdonarnos a nosotros mismos si causáramos la extinción de la
primera especie extraterrestre con la que entráramos en contacto?. |